Carmen de Patagones resiste al viento, la arena y la sequía extrema
El emblema del desastre es Stroeder, un pueblo que perdió el 70% de las vacas.
Por: Fernando Soriano. CARMEN DE PATAGONES. Enviado especial.
La devastación es absoluta. Todo lo que hay es arena, que aquí es lo mismo -o peor- que nada.
Ya no hay lluvias ni verde, murieron las vacas. No queda tierra, y mucho menos fértil; sólo se ve el polvo marrón que vela el cielo y opaca el resto de las cosas. Se cierran los campos, desaparece un estilo de vivir y trabajar.
El paisaje en Stroeder, una localidad de 2.000 habitantes en Carmen de Patagones (a 900 kilómetros de la Capital), es de otro tiempo; el futuro más apocalíptico, aquí y ahora.
El viento en este lugar al filo de la Patagonia es un aliento caliente que atraviesa con violencia los campos pelados, desiertos.
La arena cruza la ruta 3 (que corta en dos la zona rural del pueblo) como una lengua de fuego endemoniada. Ya borró los alambrados y las tranqueras, clausuró los molinos y los bebederos, se comió todo y expulsó a los hombres.
más información en
http://www.clarin.com/diario/2009/11/15/um/m-02041493.htm
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